Crisis diplomática: Estados Unidos congela fondos y desata tensión con el gobierno de Gustavo Petro
Washington suspende la ayuda económica a Colombia y aumenta la presión militar en el Caribe; Petro acusa violaciones a la soberanía nacional.
BOGOTÁ.— La relación entre Estados Unidos y Colombia atraviesa uno de sus momentos más tensos en décadas, luego de que el presidente Donald Trump anunciara la suspensión inmediata de la ayuda financiera a Bogotá, acusando a su homólogo Gustavo Petro de “fomentar la producción masiva de drogas”.
El congelamiento de más de 740 millones de dólares anuales en apoyo estadounidense marca un giro drástico en la cooperación bilateral y ha reavivado el debate sobre el papel de Washington en la región.
Escalada en el Caribe y acusaciones cruzadas
La decisión de la Casa Blanca se produce tras una serie de operaciones militares en el Caribe contra presuntos integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), en las que han muerto al menos 32 personas. El Pentágono confirmó el más reciente ataque, en el que una lancha fue destruida bajo órdenes del Comando Sur.
Desde Bogotá, el presidente Petro calificó las acciones como una violación de la soberanía nacional y denunció que entre las víctimas se encontraba un pescador civil colombiano.
“Usted es grosero e ignorante con Colombia”, escribió Petro en la red X (antes Twitter), en respuesta a las declaraciones de Trump, mientras la Cancillería colombiana anunció que presentará una queja formal ante organismos internacionales.
Trump, por su parte, endureció su discurso al llamar a Petro “líder narcotraficante” y advertir que Estados Unidos “cerrará los campos de exterminio” —en referencia a las zonas cocaleras— “por la fuerza”. Además, su administración revocó la certificación de Colombia como aliado en la lucha antidrogas y retiró la visa diplomática del presidente colombiano.
Washington defiende sus acciones
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, justificó los operativos navales afirmando que los grupos armados latinoamericanos representan “la Al Qaeda del hemisferio occidental”, lo que desató preocupación en Bogotá y en círculos diplomáticos.
Analistas internacionales advirtieron que esta narrativa podría servir como pretexto para una escalada militar sin autorización del Congreso de Estados Unidos, lo que agravaría la inestabilidad en la región.
Respuesta de Colombia y llamado al diálogo
El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, lamentó las muertes de soldados y civiles en las zonas de conflicto y subrayó que el país ha reducido los cultivos ilícitos en los últimos años. También reiteró que Colombia mantiene su compromiso con la cooperación internacional, pero “sin aceptar acciones que vulneren su soberanía”.
Por su parte, el gobierno de Petro convocó a su embajador en Washington para consultas urgentes y anunció la creación de una comisión interinstitucional para evaluar los impactos de la suspensión de la ayuda estadounidense.
Un vínculo histórico en riesgo
Durante más de cuatro décadas, Colombia ha sido uno de los principales aliados de Estados Unidos en América Latina, especialmente en temas de seguridad y lucha antidrogas. Sin embargo, las recientes tensiones evidencian una fractura política e ideológica entre ambos gobiernos.
Expertos advierten que, si no se restablece el diálogo diplomático, esta crisis podría afectar la cooperación militar, el comercio bilateral y los programas conjuntos de desarrollo en regiones rurales de Colombia.

