Lula da Silva acusa a Israel de violar leyes internacionales tras detención de brasileños en flotilla humanitaria
Brasilia, 7 de octubre de 2025.—El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó duramente la actuación del gobierno de Israel tras la interceptación de la Flotilla Global Sumud, en la que viajaban 13 ciudadanos brasileños. Lula afirmó que el operativo israelí, realizado en aguas internacionales, constituye una violación de las leyes internacionales y exigió la liberación inmediata de los detenidos.
El mandatario informó que ordenó al Ministerio de Relaciones Exteriores movilizar todos los recursos diplomáticos y legales disponibles para garantizar la seguridad de los brasileños y su pronto retorno al país. Una misión consular se dirige a la prisión de Ketziot, en el desierto del Neguev, donde se encuentran recluidos.
La interceptación de la Flotilla Global Sumud
La flotilla estaba integrada por alrededor de 400 personas de distintas nacionalidades distribuidas en 41 embarcaciones. Su objetivo era transportar alimentos y medicamentos destinados a la población civil de la Franja de Gaza.
El incidente ocurrió fuera del mar territorial israelí, en aguas internacionales, lo que ha generado una amplia controversia diplomática. Según el gobierno de Israel, la operación se llevó a cabo por razones de seguridad, mientras que los organizadores sostienen que se trató de una acción ilegal contra una misión humanitaria.
Posición del gobierno brasileño
A través de sus redes sociales, Lula da Silva señaló que la detención de los activistas, entre ellos la diputada federal Luizianne Lins —miembro del Partido de los Trabajadores (PT)—, “constituye una afrenta al derecho internacional”.
“El Estado de Israel sigue cometiendo violaciones al mantener detenidos a nuestros ciudadanos”, escribió el mandatario, quien reiteró su compromiso de acompañar personalmente las gestiones diplomáticas para lograr su liberación.
Acciones diplomáticas y denuncias por el trato a los detenidos
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil envió un equipo diplomático a Ketziot, prisión donde permanecen los brasileños, para constatar sus condiciones de salud y conocer el estado del proceso de deportación. Se trata de la segunda visita oficial en menos de una semana.
Organizadores de la flotilla denunciaron que varios activistas fueron sometidos a interrogatorios extensos, además de ser vendados y esposados. Las autoridades israelíes, por su parte, rechazaron estas acusaciones y aseguraron que los detenidos tuvieron acceso a abogados, alimentos y agua durante su estancia.
Liberaciones y proceso pendiente
Israel anunció este lunes la deportación de 171 activistas, entre ellos la ambientalista sueca Greta Thunberg, pero el grupo de brasileños continúa bajo custodia sin una fecha definida para su liberación.
El caso ha generado una nueva tensión diplomática entre Brasil e Israel, con llamados de la comunidad internacional a garantizar el respeto de los derechos humanos y la transparencia en el tratamiento de los activistas.
Mientras tanto, el gobierno brasileño mantiene sus gestiones en terreno, a la espera de que el diálogo diplomático permita resolver la situación de sus ciudadanos en los próximos días.

