Nueva Zelanda: hallan a tres menores tras cuatro años con su padre en una zona rural

Las autoridades de Nueva Zelanda informaron sobre el rescate de tres menores que permanecieron cuatro años viviendo con su padre, Tom Phillips, en una zona boscosa de la Isla Norte. El hombre falleció durante un enfrentamiento con la policía la semana pasada.

Cuatro años desaparecidos

Los niños, identificados como Jayda (12), Maverick (10) y Ember (9), desaparecieron junto a su padre en diciembre de 2021, en la localidad de Marokopa, región de Waikato. Desde entonces, la policía y el Ministerio de la Infancia (Oranga Tamariki) mantuvieron una investigación activa para localizarlos.

El hallazgo ocurrió después de que Phillips irrumpiera en una tienda en Piopio y, durante la intervención policial, disparara contra un agente. En el enfrentamiento posterior, perdió la vida.

El campamento en el bosque

De acuerdo con el comisionado de policía Richard Chambers, los menores vivían en un campamento improvisado en una zona remota, a unos dos kilómetros de donde ocurrió el tiroteo. Jayda, quien se encontraba con su padre al momento de los hechos, brindó información clave para ubicar a sus hermanos y alertó sobre la presencia de armas en el lugar.

Las primeras imágenes difundidas del campamento muestran vehículos todoterreno, mantas y provisiones básicas, lo que confirma que la familia se desplazaba con frecuencia por la región.

Protección a la niñez

Warwick Morehu, representante de Oranga Tamariki, señaló que los menores están bajo resguardo y reciben atención especializada:

“Están asentados, están cómodos. Están juntos. Se les brindará toda la ayuda y asistencia que necesiten durante el tiempo que sea necesario”.

Por motivos de privacidad, las autoridades no han confirmado si los niños se han reunido con su madre, Cat, pero recalcaron que la prioridad es su bienestar emocional y adaptación tras los años de aislamiento.

Próximos pasos

La policía continuará las investigaciones para esclarecer los motivos que llevaron a Phillips a mantener a sus hijos ocultos durante tanto tiempo y determinar si hubo apoyos externos en sus desplazamientos.

Mientras tanto, el caso ha generado un amplio debate en Nueva Zelanda sobre los protocolos de protección infantil y la coordinación entre fuerzas de seguridad y organismos especializados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *