Meteorito hallado en África aporta nueva evidencia sobre el pasado volcánico de la Luna
Un fragmento de roca lunar recuperado en el continente africano ha revelado una etapa hasta ahora desconocida de la actividad volcánica de la Luna, según un estudio presentado por científicos de la Universidad de Manchester en la Goldschmidt Conference, uno de los congresos más importantes de geoquímica a nivel mundial.
El meteorito, denominado Northwest Africa 16286, fue encontrado en 2023 y pesa 311 gramos. Su edad estimada de 2,350 millones de años lo convierte en el basalto más joven de origen lunar hallado hasta ahora en la Tierra. Esta antigüedad cubre un periodo poco documentado por las misiones Apolo, Luna o Chang’e, aportando información inédita sobre la evolución geológica del satélite natural de la Tierra.
Un hallazgo de gran valor científico
De acuerdo con el investigador principal, Joshua Snape, se trata de un basalto olivínico, una roca formada por la solidificación de lava procedente del interior de la Luna. El análisis de su composición reveló la presencia de olivino, potasio, uranio y titanio, lo cual indica que el interior lunar pudo haber retenido calor radiactivo por más tiempo del que se pensaba.
“La roca nos permite explorar una etapa del vulcanismo lunar que hasta ahora no teníamos forma de estudiar directamente”, explicó Snape.
El meteorito llegó a la Tierra tras un impacto en la superficie lunar, posiblemente provocado por un asteroide, que proyectó fragmentos al espacio. El espécimen conserva vidrio fundido y vetas internas, huellas del choque que lo expulsó.
Aportaciones clave para futuras investigaciones
Aunque el impacto dificultó la precisión absoluta de la datación, los científicos establecieron un margen de error de aproximadamente 80 millones de años, suficiente para colocar este hallazgo en un contexto geológico útil. Su origen parece estar en una zona lunar no explorada hasta ahora por misiones espaciales, lo que subraya el valor de los meteoritos como recursos para ampliar el conocimiento sin necesidad de costosas expediciones.
El estudio sugiere que este tipo de descubrimientos puede orientar futuras misiones espaciales hacia regiones clave de la Luna que aún no han sido exploradas.
“Este fragmento cambia nuestra comprensión sobre cuándo y cómo ocurrió el vulcanismo lunar”, añadió Snape.
Con este hallazgo, la ciencia da un paso más en el entendimiento del pasado geológico de la Luna y abre la puerta a nuevas preguntas sobre su formación, evolución térmica y dinámica interna.

