Inundaciones afectan a más de 200 viviendas en Ruidoso, Nuevo México; continúan labores de evaluación y apoyo
Más de 200 viviendas resultaron afectadas por una inundación repentina en este pueblo montañoso, y las autoridades locales advirtieron que el número podría duplicarse conforme avanzan las inspecciones en las zonas más golpeadas.
La emergencia se originó tras intensas lluvias monzónicas registradas el martes por la tarde, que provocaron el desbordamiento del río Ruidoso. El agua arrasó con casas rodantes, vehículos y estructuras, dejando un saldo preliminar de tres personas fallecidas —un adulto y dos menores—, además de una persona desaparecida.
Autoridades federales y estatales coordinan respuesta
La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, sobrevoló la zona afectada junto con autoridades locales para evaluar los daños. Informó que el estado ya cuenta con una declaración federal de emergencia parcial, lo que permite movilizar recursos humanos para tareas de búsqueda, rescate y manejo de incidentes.
Lujan Grisham indicó que se trabaja con el gobierno federal para ampliar el apoyo, con un posible adelanto de 15 millones de dólares en recursos de emergencia por parte del Departamento de Agricultura y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA). Se espera que esa cifra supere los 100 millones de dólares a medida que se amplíen las labores de reconstrucción.
Daños en infraestructura y llamados a la precaución
El alcalde de Ruidoso, Lynn Crawford, destacó que los daños son más extensos de lo que se había previsto, afectando también a la red de agua potable y las tuberías principales. Las autoridades siguen evaluando la magnitud total de la emergencia y recomiendan a los residentes mantenerse atentos a las indicaciones de protección civil ante posibles lluvias adicionales.
Por su parte, la congresista Melanie Stansbury reiteró la necesidad de mantener la vigilancia: “No podemos perder otra vida”, dijo al pedir a la población que siga las instrucciones de las autoridades.
Ruidoso, una comunidad resiliente
Vecinos como Tracy Haragan han sido testigos directos de la fuerza del agua. Desde su hogar, observó cómo las aguas arrastraban pertenencias y estructuras completas. “Es un gran pueblo, simplemente recibe una paliza de vez en cuando… pero siempre sobrevivimos”, expresó.
La zona ha enfrentado en los últimos años incendios forestales e inundaciones sucesivas. Ahora, además de la ayuda inmediata, se analiza un plan a largo plazo que incluye restauración ambiental y posibles cambios en la distribución de terrenos propensos a inundaciones.
Las labores de limpieza, rescate y evaluación continúan mientras el estado y la comunidad local refuerzan su compromiso con la recuperación.

