Restos de cohete de SpaceX en Tamaulipas generan preocupación ambiental y sanitaria

La aparición de un tanque presurizado con advertencias sobre fósforo inflamable en Playa Bagdad ha encendido las alertas entre autoridades y organizaciones ambientalistas en el norte del estado, debido a los posibles riesgos que representa para la salud pública y el medio ambiente. El artefacto, vinculado a la empresa aeroespacial SpaceX, habría caído en territorio mexicano tras el fallido lanzamiento de la nave Starship, realizado el pasado 27 de mayo desde Texas.

De acuerdo con especialistas, el tanque, que contiene posibles residuos de fósforo, forma parte del propulsor Super Heavy o del propio cohete. Aunque en un inicio las autoridades estadounidenses informaron que no hubo daños colaterales tras la prueba, la llegada de escombros a la costa tamaulipeca ha confirmado lo contrario.

Preocupación ambiental y presencia militar

La zona fue resguardada por elementos del Ejército Mexicano y la Marina, en espera de personal especializado que determine el tratamiento adecuado de los materiales peligrosos. En paralelo, se han identificado al menos 17 tanques metálicos y más de dos toneladas de residuos plásticos esparcidos en la costa, según la organización Conibio Global, que se dedica a la conservación de especies marinas.

Jesús Elías Ibarra Rodríguez, presidente de esta asociación, advirtió que los restos podrían afectar gravemente a la tortuga marina Lora, una especie en peligro de extinción cuyo hábitat abarca más de 150 kilómetros del litoral. El plástico disperso representa una amenaza directa para las crías en proceso de eclosión.

Acciones gubernamentales y respuesta de SpaceX

El alcalde de Matamoros, José Alberto Granados Fávila, informó que SpaceX se comprometió a realizar tareas de limpieza, las cuales estarán a cargo de una empresa especializada en la recuperación de residuos en zonas costeras. Se pidió a la ciudadanía no recolectar ni vender restos del cohete, ya que algunos comenzaron a circular en redes sociales como objetos de colección.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ya revisa los materiales recogidos y coordina su análisis en la Ciudad de México, como parte de las investigaciones en curso.

Llamado a fortalecer la legislación internacional

Expertos han señalado que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no contempla regulaciones específicas sobre desechos aeroespaciales, lo cual deja un vacío legal ante este tipo de eventos. La ambientalista Teresa Treviño Rizo exhortó a que se impulse una respuesta diplomática por parte del gobierno mexicano para exigir responsabilidades y prevenir incidentes similares en el futuro.

Además de los residuos sólidos, se advierte que las sustancias químicas y las ondas sonoras de los lanzamientos también podrían tener efectos negativos en el ecosistema marino.

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