Hallazgo de un pez remo gigante en Tasmania despierta interés científico y mitos populares
La reciente aparición de un pez remo gigante en las costas de Ocean Beach, al oeste de Tasmania, ha generado gran atención entre la comunidad científica y el público en general. El ejemplar fue encontrado varado por una residente local, Sybil Robertson, quien lo fotografió mientras paseaba con su perro y compartió las imágenes en redes sociales, donde rápidamente se viralizaron.
Gracias al apoyo del grupo Citizen Scientists of Tasmania, el pez fue identificado como un Regalecus glesne, conocido también como pez remo o “rey de los arenques”, el pez óseo más largo del mundo. Esta especie puede alcanzar hasta 8 metros de longitud y pesar más de 400 kilogramos.
El doctor Neville Barrett, profesor asociado de biología marina en la Universidad de Tasmania, calificó el hallazgo como “extraordinario”, al tratarse de un animal que habita normalmente en aguas profundas, entre 150 metros y un kilómetro bajo el nivel del mar. “Ver uno en la superficie es extremadamente raro”, explicó.
Este pez se distingue por su cuerpo alargado, su nado vertical y su naturaleza pacífica: se alimenta principalmente de plancton y no representa un riesgo para los humanos. Su aparición ha sido celebrada por científicos como una oportunidad excepcional para estudiar de cerca una especie poco conocida.
Sin embargo, el avistamiento también ha reavivado creencias populares, especialmente en algunas culturas asiáticas, donde el pez remo es considerado un presagio de desastres naturales, como terremotos o tsunamis. Esta superstición ganó notoriedad tras el sismo de Japón en 2011, cuando se reportaron avistamientos similares.
A pesar del interés que despierta esta creencia, los especialistas son claros en señalar que no existe evidencia científica que vincule a este pez con fenómenos sísmicos. “Es simplemente una coincidencia y parte del folclore. No hay base científica que demuestre que estos peces puedan predecir desastres”, aclaró Barrett.
De acuerdo con el Scripps Institution of Oceanography, los avistamientos del pez remo son extremadamente raros, con apenas unas decenas de registros documentados a lo largo del siglo XX.
El ejemplar hallado en Tasmania, lejos de ser un mal augurio, representa una valiosa oportunidad para la investigación marina, destacando la riqueza y el misterio que aún guardan los océanos del planeta.

