Cierre de centros de ayuda en Gaza agrava crisis humanitaria en medio de creciente violencia
La situación humanitaria en Gaza se ha vuelto aún más precaria tras el anuncio del cierre de los centros de distribución de ayuda de la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), una organización respaldada por Estados Unidos e Israel. La decisión se produce después de varios ataques mortales registrados en las cercanías de sus instalaciones, que han elevado las preocupaciones por la seguridad de trabajadores humanitarios y civiles.
El ejército israelí explicó que las rutas hacia los centros de ayuda se han convertido en “zonas de combate”, lo que ha impedido el acceso seguro para continuar con la entrega de suministros esenciales como alimentos, agua y medicinas.
Muertes recientes intensifican el llamado a la rendición de cuentas
En los últimos días, al menos 43 personas han muerto en distintos incidentes vinculados a los centros de ayuda. El más grave ocurrió el miércoles, cuando 12 personas fallecieron en un ataque a una tienda de campaña donde se refugiaban desplazados. Otro incidente, registrado un día antes, dejó 27 víctimas cerca de un punto de distribución de GHF en el sur de Gaza. Israel ha señalado que estos hechos están bajo investigación.
La comunidad internacional ha reaccionado con preocupación. El secretario general de la ONU, António Guterres, y el gobierno británico han pedido una investigación independiente. El subsecretario británico para Oriente Medio, Hamish Falconer, calificó los hechos como “profundamente preocupantes” y enfatizó que “ningún civil debería arriesgar su vida simplemente por buscar alimento”.
Un riesgo creciente de hambruna
A pesar de que Israel ha relajado algunas restricciones al ingreso de ayuda, las agencias de la ONU insisten en que toda la población de Gaza continúa en riesgo de hambruna. La interrupción de operaciones como las de GHF agrava una situación ya crítica para cientos de miles de personas desplazadas y sin acceso regular a alimentos o servicios básicos.
Tom Fletcher, jefe humanitario de la ONU, advirtió que los ataques a civiles y trabajadores de ayuda no deben considerarse hechos aislados, y urgió a que se establezca un mecanismo de rendición de cuentas.
Un llamado urgente a proteger la asistencia humanitaria
El cierre de los centros de ayuda ha reavivado el debate sobre la protección de espacios humanitarios en contextos de conflicto. Diversos organismos internacionales han reiterado que el respeto al derecho internacional humanitario es fundamental para prevenir una crisis aún mayor.
Mientras tanto, organizaciones locales e internacionales buscan formas de mantener el flujo de ayuda sin exponer a la población a mayores riesgos, en un entorno donde la inseguridad y la necesidad humanitaria crecen cada día.

