Golpe de calor: una amenaza silenciosa bajo el sol
Con la llegada de las altas temperaturas, el golpe de calor se convierte en un riesgo real, especialmente para quienes laboran al aire libre o consumen bebidas alcohólicas en exceso. Las autoridades de salud hacen un llamado urgente a la población para tomar precauciones y proteger su salud durante esta temporada.
El golpe de calor ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura, lo que puede llevar a consecuencias graves e incluso fatales. Las personas más vulnerables son los trabajadores en la intemperie como albañiles, jardineros o vendedores ambulantes, así como quienes combinan el calor con el consumo de alcohol, ya que esta sustancia deshidrata y altera la respuesta del organismo al calor.
Los especialistas recomiendan evitar la exposición directa al sol entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, usar ropa ligera y de colores claros, hidratarse constantemente con agua simple y no esperar a tener sed para hacerlo.
Es vital estar atentos a los síntomas de un posible golpe de calor: mareos, piel caliente y enrojecida, dolor de cabeza, confusión, sudoración excesiva o ausencia de sudor, así como náuseas o desmayos. Ante cualquier señal, se debe acudir de inmediato al hospital o centro de salud más cercano.
Prevenir es responsabilidad de todos. El calor no perdona, pero con medidas simples se puede evitar una tragedia.

