Cuba reconoce una situación “grave” en su sistema eléctrico y anuncia medidas para enfrentar la crisis energética

El gobierno cubano reconoció públicamente que la situación del sistema eléctrico nacional atraviesa una etapa “grave”, con prolongados cortes de energía que han afectado significativamente a la población. La combinación de termoeléctricas obsoletas, escasez de combustible y limitaciones de financiamiento ha generado una crisis energética que se manifiesta en apagones de hasta 21 horas en algunas regiones del país.

Durante un programa transmitido por la televisión estatal, Alfredo López, director de la Unión Eléctrica de Cuba (UNE), explicó que actualmente la isla produce solo 45 de los 63 gigawatts que se requieren diariamente para abastecer la demanda. “La situación es grave en estos momentos, muy difícil, con largas horas de apagón”, afirmó.

A su vez, Argelio Jesús Abad, viceministro primero de Energía y Minas, subrayó que la complejidad de los cortes se ha visto agravada por la necesidad de realizar reparaciones simultáneas en varias centrales termoeléctricas. Añadió que el país ha enfrentado dificultades sostenidas para acceder a financiamiento, en parte debido al endurecimiento del embargo económico impuesto por Estados Unidos.

El sistema eléctrico cubano está compuesto por ocho termoeléctricas que en su mayoría presentan un avanzado deterioro, además de centrales flotantes alquiladas a una empresa turca y una red de generadores dependientes del diésel, un combustible cuya importación enfrenta obstáculos logísticos y financieros. “Si tuviéramos más diésel, el nivel de apagones sería mucho menor”, comentó López.

La situación se ha vuelto más crítica en los últimos días debido a un aumento en la demanda, impulsado por altas temperaturas. En La Habana, la estación meteorológica de Casablanca registró 38 grados Celsius, una cifra récord para el mes de mayo.

Frente a este panorama, el gobierno cubano ha anunciado que planea instalar, de aquí a enero de 2026, un total de 51 parques solares de tecnología china, con una capacidad conjunta de generación de 1.115 megavatios. La meta a largo plazo es alcanzar los 2.000 megavatios de energía solar para el año 2030, como parte de una estrategia para diversificar la matriz energética del país y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

Las autoridades aseguran que continúan trabajando para estabilizar el sistema, al tiempo que instan a la población a mantener la calma mientras se ejecutan las soluciones a mediano y largo plazo.

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