¿Qué son los rayos globulares? El misterioso fenómeno que volvió a ser tendencia tras un video viral
Un video difundido recientemente en redes sociales, que mostraba una esfera luminosa desplazándose por una calle de Nueva York, volvió a colocar en el centro de la conversación a los llamados rayos globulares, también conocidos como centellas o rayos en bola. Aunque el material resultó ser una animación generada por inteligencia artificial, reavivó el interés por este inusual fenómeno atmosférico.
Los rayos globulares han sido descritos como esferas brillantes que se forman durante tormentas eléctricas, se mueven de manera errática e incluso, en algunos relatos, atraviesan objetos sólidos. Aunque su existencia ha sido documentada en testimonios históricos e incluso por pilotos de guerra en el siglo XX, la ciencia aún no ha logrado comprender completamente su origen ni replicarlos de forma controlada.
¿Un fenómeno real o una ilusión persistente?
Según registros, los rayos globulares pueden durar desde unos segundos hasta más de medio minuto, con tamaños que varían entre una pelota de tenis y una rueda de automóvil. En algunas ocasiones, se ha reportado que emiten un sonido peculiar o dejan un olor a azufre al desvanecerse.
Diversas teorías científicas han tratado de explicar su aparición. Una de ellas sugiere que podrían ser bolas de plasma creadas por una descarga eléctrica. Otras investigaciones mencionan la posibilidad de que se trate de vapor de silicio tras el impacto de un rayo en el suelo, mientras que hipótesis más avanzadas exploran la intervención de microondas o gases en condiciones específicas.
El desafío de estudiar un fenómeno elusivo
A pesar de los avances en tecnología, los rayos globulares siguen representando un reto para la comunidad científica, tanto por su rareza como por la dificultad para registrarlos con precisión. Hasta ahora, no existen pruebas concluyentes que definan su comportamiento, y los intentos por observarlos en laboratorio han sido limitados.
El reciente video viral —confirmado como falso por expertos en edición digital— pone de relieve un nuevo desafío: distinguir entre fenómenos naturales reales y contenidos generados artificialmente. En una era donde la inteligencia artificial puede producir imágenes sorprendentemente realistas, la verificación de los hechos se vuelve más crucial que nunca.
Entre la ciencia y la especulación
Si bien el video no mostró un rayo globular auténtico, contribuyó a que más personas conocieran este fenómeno aún poco comprendido. La ciencia continúa trabajando para desentrañar su naturaleza, en busca de respuestas que permitan convertir los relatos anecdóticos en conocimiento comprobable.
Por ahora, los rayos globulares siguen siendo un ejemplo de cuánto queda por descubrir sobre nuestro entorno natural y cómo los límites entre la observación, la tecnología y la imaginación pueden difuminarse fácilmente.

