Autoridades alertan sobre comportamiento agresivo de leones marinos en California por toxina marina

Autoridades ambientales y expertos en fauna marina han alertado sobre un aumento en los comportamientos agresivos de leones marinos en la costa de California, atribuidos a una intoxicación provocada por una microalga tóxica que afecta su sistema nervioso.

Uno de los casos más recientes fue el del surfista Rj LaMendola, quien fue atacado por un león marino mientras practicaba en Oxnard Shores. Aunque sufrió una mordida, logró salir ileso gracias a su tabla de surf. Según especialistas, este tipo de incidentes, aunque inusuales, han aumentado debido a una proliferación anormal de la microalga Pseudo-nitzschia australis.

Esta alga genera ácido domoico, una neurotoxina que se acumula en peces y mariscos, afectando a los mamíferos marinos que los consumen. En los leones marinos, la exposición prolongada puede causar desorientación, convulsiones, letargo y, en algunos casos, comportamientos agresivos involuntarios.

“Estos animales no son naturalmente agresivos. Lo que observamos es una respuesta producto del daño neurológico causado por esta toxina”, explicó John Warner, del Centro de Mamíferos Marinos de Los Ángeles.

El número de casos de intoxicación en leones marinos ha ido en aumento. Según datos del sector, en 2022 se documentaron 262 casos; para 2023, la cifra casi se triplicó, alcanzando los 651. La proliferación de esta alga está vinculada a factores ambientales como el cambio climático, el aumento de temperaturas en el océano y la contaminación con nutrientes de origen humano.

Riesgos para los humanos

El ácido domoico también puede afectar a las personas a través del consumo de mariscos contaminados, provocando Intoxicación Amnésica por Mariscos (ASP), cuyos síntomas incluyen vómitos, diarrea, pérdida de memoria e incluso convulsiones. En casos severos, puede ser mortal.

Recomendaciones para la población

Las autoridades marinas y ambientales hacen un llamado a seguir medidas preventivas:

  • Mantener una distancia mínima de 15 metros de cualquier león marino.
  • No interactuar ni alimentarlos, incluso si parecen tranquilos.
  • Reportar comportamientos anómalos de fauna marina a centros especializados.
  • Evitar el consumo de mariscos que no provengan de fuentes verificadas.

Tanto el Instituto de Islas del Canal como National Geographic coinciden en que los leones marinos funcionan como indicadores del estado de salud del ecosistema marino. Su actual situación refleja desequilibrios ambientales que requieren atención y acción coordinada.

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