Expertos cuestionan el manejo institucional tras tragedia en el Festival Axe Ceremonia

A raíz del trágico accidente ocurrido el pasado 5 de abril en el Festival Axe Ceremonia, donde una estructura colapsó debido a ráfagas de viento provocando la muerte de dos fotoperiodistas, han surgido cuestionamientos sobre el actuar de las autoridades y organizadores ante la emergencia.

En entrevista con El Universal, Leslie Jiménez, abogada penalista, señaló que la respuesta institucional no fue la adecuada para un evento con consecuencias fatales. Afirmó que, ante una muerte cuya causa aún no está determinada con certeza, se deben activar protocolos propios de una investigación criminal, lo cual no ocurrió de manera oportuna.

“El primer respondiente debió ser la policía, encargada de acordonar la zona y preservar posibles indicios. Sin embargo, fue personal del festival quien intervino primero”, explicó la especialista.

De acuerdo con los reportes, los cuerpos de Berenice Giles y Miguel Hernández fueron trasladados a un hospital donde se declaró su fallecimiento. Este traslado, realizado antes del arribo de peritos, podría dificultar el esclarecimiento de los hechos, al haberse alterado la escena original.

Otro punto señalado por Jiménez es la falta de resguardo de objetos personales, como la cámara de una de las víctimas, aún no localizada, y que podría ser relevante para la investigación.

Además, criticó que el evento no fuera detenido inmediatamente tras el accidente. La Unidad de Investigación Criminal llegó al Parque Bicentenario varias horas después, cuando el evento continuaba en curso. La decisión de no evacuar pudo haber comprometido la conservación de pruebas y representa, según la penalista, una omisión grave en términos de seguridad y legalidad.

En cuanto a las obligaciones administrativas, Jiménez apuntó que todos los eventos masivos en la Ciudad de México deben contar con un expediente entregado a la alcaldía correspondiente, en el que se incluyan planos, rutas de evacuación y protocolos ante emergencias. Si bien el colapso fue atribuido a una estructura decorativa no contemplada en el programa aprobado, esto no exime a los organizadores ni a las autoridades de supervisar su instalación y seguridad.

La alcaldía Miguel Hidalgo informó que la estructura no formaba parte del diseño registrado del festival y que, tras el accidente, se tomó la decisión de cancelar el evento. No obstante, este continuó hasta concluir su programación del sábado.

La penalista concluye que, pese a contar con facultades legales para intervenir y suspender actividades, las autoridades no actuaron de forma contundente. “Se presentaron una serie de omisiones por parte de organizadores, autoridades locales y del gobierno de la ciudad. Cada una con responsabilidad en la seguridad de los asistentes”, subrayó.

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