Asteroide 2024 YR4 sorprende a la comunidad científica por su forma y rápido movimiento
Un equipo internacional de astrónomos ha observado al asteroide 2024 YR4, un objeto celeste que ha captado la atención tanto por su forma inusual como por su rápida rotación, desafiando las expectativas que se tenían sobre estos cuerpos del Sistema Solar.
Las imágenes captadas recientemente por el telescopio Gemini Sur, ubicado en Cerro Pachón, Chile, revelaron que este asteroide tiene una forma similar a un disco de hockey, en contraste con la apariencia más común de los asteroides, que suelen parecerse a una patata o una peonza.
Forma y comportamiento poco comunes
Con un diámetro estimado entre 30 y 65 metros, 2024 YR4 completa una rotación cada 20 minutos, lo que lo convierte en uno de los asteroides con movimiento más rápido observados recientemente. Su particular geometría fue descrita como “plana”, algo que no es habitual entre estos cuerpos, y que plantea nuevas preguntas sobre su origen y evolución.
“Fue un hallazgo inesperado”, reconoció Bryce Bolin, miembro del equipo de investigación y parte de la asociación Eureka Scientific. Las observaciones sugieren que se trata de un asteroide de tipo S, es decir, con una composición rica en silicatos, y que probablemente proviene del cinturón principal de asteroides, ubicado entre las órbitas de Marte y Júpiter.
¿Representa un riesgo?
A principios de este año, 2024 YR4 fue motivo de seguimiento debido a una leve posibilidad de impacto con la Tierra en diciembre de 2032, que alcanzó un 3,1 % en su punto más alto. Sin embargo, gracias a nuevos cálculos, ese riesgo ha sido descartado casi por completo, con una probabilidad actual inferior al 0,001 %.
Pese a ello, el foco se ha desplazado a la Luna, donde los análisis indican una probabilidad del 3,8 % de que el asteroide colisione con su superficie en el futuro. En caso de que eso ocurra, no supondría peligro alguno para la Tierra, pero sí sería una oportunidad científica significativa para estudiar la relación entre el tamaño del asteroide y el cráter que generaría.
Un objeto que seguirá bajo observación
Debido a su órbita, 2024 YR4 se aproxima a nuestro planeta cada cuatro años, aunque su próxima visita lo mantendrá fuera del alcance de los telescopios terrestres. No obstante, el Telescopio Espacial James Webb tiene previsto volver a observarlo en las próximas semanas, lo que permitirá continuar con su análisis.
Este tipo de descubrimientos, además de tranquilizar respecto al riesgo de impacto, abren nuevas líneas de investigación sobre la formación y dinámica de los cuerpos menores del Sistema Solar.

