Suman 33 las personas fallecidas por inundaciones en Kinsasa, capital de la República Democrática del Congo
Las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) confirmaron este lunes que el número de personas fallecidas a causa de las inundaciones en la capital, Kinsasa, ha ascendido a 33. Las intensas lluvias que comenzaron la semana pasada provocaron el desbordamiento del río Ndjili, afectando amplias zonas de la ciudad y dejando a cientos de familias atrapadas en sus hogares.
El ministro del Interior, Jacquemin Shabani, informó que solo entre sábado y domingo se registraron al menos diez nuevas muertes, que se suman a las 23 reportadas previamente. Según las autoridades, la mayoría de los fallecimientos se produjeron por el colapso de muros y estructuras debilitadas por la acumulación de agua.
Aunque la situación ha mejorado en algunos sectores para este lunes, varias vías continúan bloqueadas, dificultando el tránsito y el acceso a servicios básicos. Una de las rutas más afectadas fue la carretera principal que conecta la ciudad con el aeropuerto, la cual también sirve como enlace entre Kinsasa y otras regiones del país. El gobernador de la capital, Daniel Bumba, señaló que se espera que esta vía esté reabierta completamente en las próximas 72 horas.
Las inundaciones también afectaron la infraestructura de abastecimiento de agua, dejando a al menos 16 comunas con problemas para acceder al recurso potable. En respuesta, el gobierno ha habilitado cuatro refugios de emergencia en distintos puntos de la ciudad para atender a las familias desplazadas.
El presidente Félix Tshisekedi tiene programada una visita a hospitales y zonas afectadas como parte del seguimiento a las labores de emergencia.
Este desastre natural ocurre mientras el país enfrenta una grave crisis humanitaria en su región oriental, donde los enfrentamientos armados con grupos rebeldes continúan agravando las condiciones de vida de millones de personas.
Las autoridades han reiterado su compromiso de acelerar los trabajos de reparación y brindar apoyo a las comunidades afectadas, al tiempo que la población ha hecho un llamado para mejorar los sistemas de prevención y respuesta ante fenómenos similares en el futuro.

