Violencia en Sinaloa supera los mil homicidios en 2024, impulsada por pugnas criminales
La violencia en Sinaloa alcanzó cifras alarmantes en 2024, con más de mil homicidios dolosos registrados, según confirmó la Fiscalía estatal. Este número marca un repunte considerable en comparación con los años previos, siendo el más alto desde 2018, cuando se reportaron 1,016 muertes violentas. A pesar de una tendencia a la baja que se había registrado entre 2018 y 2022, el año pasado la cifra de homicidios se disparó nuevamente, con un incremento del doble respecto al año anterior.
De los mil 16 homicidios registrados en 2024, más de la mitad ocurrieron entre septiembre y diciembre, meses en los que se intensificaron los enfrentamientos entre las facciones de La Chapiza y La Mayiza, grupos asociados al Cártel de Sinaloa. Octubre fue el mes más violento, con 188 muertes reportadas.
El ciclo de violencia en el estado comenzó a recrudecerse desde el 9 de septiembre, cuando se desataron los primeros ataques entre los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y de Ismael “El Mayo” Zambada. Estos hechos marcaron un punto de inflexión en la seguridad de la región, que desde entonces ha experimentado constantes altercados violentos.
Además de los homicidios dolosos, las autoridades también reportaron 42 muertes en enfrentamientos con fuerzas federales, cuyas estadísticas son manejadas por la Fiscalía General de la República (FGR). El año concluyó con siete homicidios adicionales, entre ellos, el hallazgo de una mujer en la carretera Culiacán-Eldorado y varios asesinatos en la ciudad de Mazatlán.
El inicio de 2025 no ha sido menos violento. En las primeras horas del año, se registraron al menos cuatro homicidios, incluyendo el hallazgo de tres hombres descuartizados en la carretera Culiacán-Eldorado, en las cercanías de la sindicatura de Costa Rica. Las autoridades aún no han podido identificar a las víctimas, cuyos restos fueron trasladados al Semefo para su análisis.
Este inicio de año refleja la continuidad de un fenómeno de violencia estructural que afecta a Sinaloa, vinculado principalmente a la disputa entre facciones del crimen organizado. Mientras tanto, las autoridades locales y federales continúan con sus esfuerzos por contener la violencia, aunque la situación sigue siendo crítica.

