El Jueves Pozolero: Una Tradición de Guerrero con Raíces Históricas
El jueves pozolero es una de las tradiciones culinarias más arraigadas en el estado de Guerrero, donde las familias y amigos se reúnen para disfrutar de este emblemático platillo en casas o establecimientos. Aunque hoy se celebra principalmente por su carácter gastronómico y social, su origen está lleno de mitos y leyendas que reflejan la riqueza cultural de la región.
Los orígenes del Jueves Pozolero
Según la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), existen diferentes versiones sobre cómo comenzó esta costumbre. Uno de los relatos más populares sitúa su origen en las montañas de Guerrero, durante la última cosecha de maíz en septiembre. En ese tiempo, era común compartir alimentos con aquellos a quienes la cosecha no les había favorecido. Los miércoles por la noche, los habitantes recolectaban sobrantes de maíz y preparaban una comida comunitaria que se extendía hasta el jueves, marcando así el nacimiento de esta tradición.
El Abrazo de Acatempan y el nacimiento del pozole moderno
Otra historia señala que el origen del jueves pozolero está vinculado con un evento histórico: el Abrazo de Acatempan en 1821, donde Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide acordaron unir fuerzas. Según esta versión, ese jueves, Guerrero mandó preparar un cerdo para las tropas, y los habitantes locales les ofrecieron potzotl, un platillo ancestral. Al combinar la carne desmenuzada con este alimento, surgió el pozole tal como lo conocemos hoy.
El Día del Pozole Guerrerense
Debido a la gran popularidad del pozole en Guerrero, la Canirac ha establecido que, a partir de 2024, el cuarto jueves de cada mes será celebrado como el Día del Pozole Guerrerense. Esta iniciativa tiene como objetivo promover el pozole como un símbolo de la identidad culinaria mexicana, además de impulsar la economía local a través de festivales, ferias y muestras gastronómicas en los 85 municipios del estado. La celebración busca atraer tanto a visitantes nacionales como internacionales, invitando a todos los restaurantes del país a unirse a esta festividad.
Con este esfuerzo, Guerrero no solo refuerza su tradición del jueves pozolero, sino que eleva este platillo a una celebración nacional que resalta su importancia cultural e histórica en la gastronomía mexicana.

