Coronavirus. Se buscan voluntarios para infectarse de COVID-19
La Universidad de Oxford ya está probando en humanos una de las vacunas que podrían ser la cura al virus que tiene al mundo en confinamiento.
En medio de la crisis que ha dejado a su paso la pandemia de la COVID-19, en el mundo, distintos gobiernos, laboratorios, empresas farmacéuticas y universidades, trabajan día a día en busca de alguna cura a esta enfermedad que sigue dejando miles de muertos y desde territorio británico, en Oxford para ser más específicos, parece que llevan un paso adelante.
Y es que luego de probar su vacuna en simios durante 2 semanas, ahora están listos para iniciar ensayos en humanos, es por eso que se buscarán personas que voluntariamente se ofrezcan a ser contagiados de coronavirus y posteriormente inyectarles el medicamento.
Sin embargo, y por recomendaciones de expertos en medicina, este escenario aún está lejano de poder llevarse a acabo de forma masiva, debido a que el COVID-19 es altamente riesgoso, su avance es rápido y los síntomas pueden llevarte a la muerte en cuestión de días; lo peor, aún sin un tratamiento confirmado que ayude a siquiera retrasar los estragos que produce en el cuerpo humano. Apenas unas 20 personas ya decidieron inyectarse la vacuna de prueba.
EN SIMIOS FUNCIONÓ
Según publican medios en Europa, la Universidad de Oxford estuvo llevando a cabo pruebas en monos, los cuales respondieron positivamente a la vacuna, pero con algunos síntomas secundarios como nauseas y dolor de cabeza, aunque la misión de combatir el virus se cumplió y en cuestión de 4-5 días, el COVID-19 desapareció de los cuerpos de dichos animales.
LA OMS INTERVIENE
Hace algunos días Christian Lindmeier, portavoz de la Organización Mundial de la Salud, hizo un llamado a mantener la calma con los ensayos clínicos y estudios que busquen una posible curan al coronavirus, justificando lo fuerte de la pandemia y la falsa ilusión de la población afectada.
Por su parte, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que se necesitaban al menos entre 12 y 18 meses para desarrollar una vacuna efectiva contra la enfermedad de la COVID-19.

