La Tierra no es una esfera perfecta: NASA explica su verdadera forma mediante el modelo geoide
Aunque comúnmente se representa como una esfera, nuestro planeta tiene una forma más compleja debido a la distribución desigual de su masa y las variaciones de su campo gravitatorio. El modelo geoide permite comprender estas diferencias.
La Tierra no es una esfera perfecta, como suele mostrarse en los libros de texto y mapas escolares. Su forma real es más compleja y está relacionada con la distribución de la masa del planeta y las variaciones de la gravedad, características que pueden observarse mediante el modelo conocido como geoide.
De acuerdo con información científica difundida por la NASA, el geoide es una representación de la forma que tendría la superficie de los océanos si estuviera determinada únicamente por la gravedad y la rotación terrestre, sin considerar factores como las corrientes marinas, las mareas y los vientos.
Esta representación muestra irregularidades que no son perceptibles a simple vista. Algunas regiones aparecen elevadas y otras hundidas, debido a que la gravedad no tiene exactamente la misma intensidad en todos los puntos del planeta.
¿Por qué la Tierra tiene una forma irregular?
La distribución de la masa terrestre no es uniforme. Las diferencias en la densidad de las rocas, las montañas, las fosas oceánicas y las estructuras internas del planeta generan variaciones en su campo gravitatorio.
Por esta razón, el geoide presenta una apariencia irregular cuando se representa de manera exagerada. Sin embargo, esto no significa que la Tierra tenga deformaciones visibles de esa magnitud en su superficie.
Es importante distinguir entre el geoide y la forma física del planeta: la Tierra se aproxima a un esferoide oblato, es decir, está ligeramente achatada en los polos y ensanchada en el ecuador debido a su rotación.
¿Para qué sirve el modelo geoide?
El estudio del geoide tiene aplicaciones importantes en diferentes áreas científicas y tecnológicas, entre ellas:
- Navegación y geolocalización: ayuda a mejorar los sistemas de referencia utilizados para determinar posiciones.
- Mediciones de altura: permite establecer referencias más precisas para conocer las elevaciones del terreno respecto al nivel medio del mar.
- Estudios oceánicos: contribuye a analizar las variaciones de la superficie del océano.
- Investigación geofísica: permite estudiar la distribución de masa en el interior de la Tierra.
De esta manera, el modelo geoide es una herramienta fundamental para comprender mejor el comportamiento físico de nuestro planeta.
Aunque la expresión de que la Tierra tiene una forma irregular puede resultar sorprendente, no significa que los mapas tradicionales sean incorrectos. Se trata de diferentes representaciones utilizadas con objetivos específicos.
El geoide permite observar características del campo gravitatorio terrestre que no pueden apreciarse en una representación convencional del planeta.

