Fiscalia investiga caso de menor que perdió un riñón por agresión en escuela de Altamira; SET podría separar del cargo definitivamente a docentes

Altamira, Tamaulipas.— La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas ya investiga la agr3s10n que sufrió un estudiante de 13 años afuera de la Telesecundaria Gerardo Tomás Gómez, en Altamira, luego de que las lesiones presuntamente provocadas por compañeros de escuela derivaran en la extirpación de uno de sus riñones.

El secretario de Educación de Tamaulipas, Miguel Ángel Valdés, confirmó que el caso fue turnado a la Fiscalía General de Justicia del Estado, instancia que actualmente realiza las investigaciones para deslindar responsabilidades.

El funcionario señaló que personal de la institución fue puesto a disposición de la autoridad correspondiente, por lo que la dependencia esperará el resultado de las investigaciones antes de determinar posibles sanciones administrativas.

Indicó que entre las medidas que podrían aplicarse se encuentra la separación definitiva de los servidores públicos involucrados; sin embargo, subrayó que primero deberá conocerse el dictamen de la Fiscalía y respetarse el curso de las investigaciones.

El caso fue denunciado públicamente el pasado 29 de octubre por Celeste Almazán García, madre del adolescente, quien señaló que su hijo habría sido golpeado por estudiantes de segundo y tercer grado en las inmediaciones del plantel, ubicado en la colonia Emilio Portes Gil.

De acuerdo con su testimonio, los g0lp3s recibidos en la zona abdominal le provocaron lesiones de gravedad que hicieron necesaria una intervención quirúrgica, durante la cual los médicos tuvieron que extirparle un riñón.

En sus declaraciones, el titular de Educación también reconoció que después de la pandemia se ha observado un incremento en situaciones relacionadas con @gr3-s10n3s, @c0s0 y conductas v10l3n-t@s entre estudiantes.

En ese contexto, mencionó la implementación del programa Vida y Emociones, que contempla dos horas semanales en cada preparatoria para atender la salud emocional de los jóvenes, además de acciones dirigidas a involucrar a los padres de familia.

Mientras avanzan las investigaciones ministeriales, el caso permanece bajo la atención de las autoridades, en espera de que se determinen las responsabilidades correspondientes por los hechos y la actuación del personal educativo.

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