PITAR alcanza 95% de avance y disminuye significativamente las descargas al Río Bravo

Nuevo Laredo, Tamaulipas. La rehabilitación de la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales (PITAR) registra un avance superior al 95 por ciento, lo que ha contribuido a una importante reducción en las descargas de aguas residuales hacia el Río Bravo, informó Ramón Meza González, titular de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).

De acuerdo con el funcionario, las obras se encuentran en su fase final y actualmente se realiza la instalación de los últimos equipos correspondientes a la primera etapa del proyecto. Aunque la fecha de reinauguración aún no ha sido definida, señaló que dependerá de la coordinación entre autoridades municipales y la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA).

“Se están colocando los últimos equipos y posteriormente se evaluarán algunos trabajos complementarios relacionados con mantenimiento, luminarias y obras civiles que podrían integrarse en una segunda etapa”, explicó.

Disminuyen las descargas de aguas residuales

Uno de los principales resultados de la rehabilitación ha sido la reducción de aproximadamente 65 por ciento en las descargas de aguas residuales que llegan al Río Bravo.

Según datos proporcionados por la CILA, hace dos años las descargas alcanzaban los 815 litros por segundo. Actualmente permanecen activas 16 descargas de aguas no tratadas que representan en conjunto 363.45 litros por segundo.

Además, la planta opera actualmente con una capacidad de tratamiento de entre mil y mil 100 litros por segundo, fortaleciendo la infraestructura de saneamiento de la ciudad.

Buscan eliminar casi por completo las descargas

Para continuar mejorando la calidad del agua y reducir aún más la contaminación, COMAPA mantiene en desarrollo una serie de proyectos enfocados en obras de alcantarillado, saneamiento y rehabilitación de colectores y subcolectores.

Meza González indicó que existe una cartera de alrededor de 12 proyectos que permitirían disminuir de manera considerable las descargas restantes en los próximos años.

Estas acciones son resultado del trabajo conjunto entre autoridades municipales, estatales y federales, con el objetivo de incrementar la eficiencia en la recolección y tratamiento de aguas residuales.

De concretarse los proyectos programados, las autoridades estiman que la eficiencia global del sistema podría alcanzar hasta un 90 por ciento, representando un avance importante para la conservación ambiental y la recuperación del ecosistema del Río Bravo.

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