Apicultores alertan sobre la deforestación y el uso de agroquímicos
Altamira, Tamaulipas.- Durante la celebración del Día Mundial de las Abejas realizada en el Rancho La Piedra del ejido Los Esteros, apicultores de la región compartieron sus experiencias y expresaron su preocupación por los efectos de la deforestación y el uso
Ante estudiantes de Agronomía, productores y autoridades, una de las apicultoras participantes relató cómo la pasión y el amor por las abejas la llevaron a continuar con el legado familiar que inició su padre hace más de tres décadas.
“Hay que tenerle amor a las abejas para estar con ellas y para que progresen. Sin abejas no hay vida, no hay miel y tampoco hay futuro”, expresó al dirigirse a los jóvenes, a quienes exhortó a ejercer su profesión con responsabilidad ambiental y a privilegiar el cuidado de los polinizadores.
La productora señaló que lleva más de 12 años dedicada a la apicultura y que, a pesar de las dificultades actuales, continúa trabajando activamente en el manejo de sus colmenas.
“Somos mujeres y cargamos, extraemos miel y seguimos cuidando a nuestras abejas. Tengo 61 años y todavía sigo cargando mis cajones. Aquí estamos y no nos rajamos”, afirmó.
Por su parte, el apicultor Pablo de los Santos recordó que comenzó en esta actividad desde los diez años de edad, cuando la abundancia de vegetación permitía que las colmenas prosperaran de manera natural en la región.
Explicó que actualmente la situación es muy distinta debido a la pérdida de áreas forestales, lo que obliga a los productores a brindar mayores cuidados a las colonias para evitar su desaparición.
“Antes en cualquier árbol hueco había colmenas que se mantenían solas. Ahora hay que alimentarlas y revisarlas constantemente porque si no encuentran alimento se van. La deforestación está gravísima”, señaló.
El productor comentó además que ha participado en congresos nacionales de apicultura en estados como Chiapas, Aguascalientes y Veracruz, donde la problemática ha sido ampliamente discutida. Sin embargo, consideró que aún hacen falta acciones concretas para enfrentar el deterioro ambiental que afecta a los polinizadores.
Los testimonios coincidieron en que la principal contribución de las abejas no es únicamente la producción de miel, sino su papel fundamental en la polinización de cultivos y ecosistemas, indispensable para la producción de alimentos y la conservación de la biodiversidad.
Durante el encuentro se hizo un llamado a promover prácticas agrícolas más sustentables, reducir el uso de productos químicos nocivos y fortalecer la reforestación para garantizar la supervivencia de las abejas y de la actividad apícola en la región.




