Minneapolis, la ciudad que vuelve a movilizarse contra las políticas migratorias de Trump
Minneapolis se ha convertido nuevamente en un punto central de protesta en Estados Unidos, en el contexto del primer aniversario del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. La ciudad registra manifestaciones continuas contra la política migratoria de su administración, especialmente tras la muerte de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años, madre de familia y poeta, durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El caso generó una amplia reacción social luego de que el gobierno federal respaldara la actuación del agente involucrado. A partir de ese momento, organizaciones civiles y movimientos sociales convocaron protestas bajo la consigna “ICE, fuera para siempre”, impulsadas principalmente por la red de agrupaciones conocida como No Kings, que se opone a las políticas migratorias del presidente.
Las movilizaciones no se han limitado a Minneapolis. Durante el fin de semana se registraron marchas en ciudades como Filadelfia, Nueva York, Washington y Boston. Los organizadores estiman que se han planeado más de mil actos de protesta en distintas regiones del país. En este contexto, la Organización de las Naciones Unidas solicitó una investigación “rápida, independiente y transparente” sobre la muerte de Good.
La tensión aumentó tras un nuevo incidente ocurrido el miércoles, cuando un agente del ICE disparó e hirió en la pierna a un ciudadano venezolano durante un altercado en el norte de Minneapolis. Las autoridades locales señalaron que la herida no puso en riesgo su vida y que el hombre fue trasladado a un hospital. El hecho derivó en concentraciones de manifestantes en la zona, algunas de las cuales fueron dispersadas por la policía.
Desde enero de 2025, el gobierno de Trump ha intensificado su estrategia de deportaciones, lo que ha derivado en un incremento significativo de arrestos por parte del ICE. Datos oficiales indican que las detenciones diarias se han elevado a niveles no vistos desde administraciones anteriores, lo que ha generado críticas por la realización de operativos en espacios como escuelas y centros religiosos.
Autoridades estatales y municipales de Minnesota han expresado su desacuerdo con estas acciones. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó la situación como insostenible y señaló que la presencia constante de agentes federales ha provocado tensiones en la comunidad. En la misma línea, el gobernador Tim Walz denunció lo que consideró un impacto negativo en la vida cotidiana de los residentes y pidió calma a la población.
Ante las protestas, el presidente Trump advirtió que podría invocar el Acta Insurreccional para desplegar fuerzas militares en la ciudad si, a su juicio, las autoridades locales no logran restablecer el orden. La legislación, vigente desde el siglo XVIII, otorga al presidente facultades para utilizar al ejército en situaciones excepcionales, aunque su posible aplicación ha generado preocupación entre expertos y organizaciones civiles por su alcance y antecedentes históricos.
Mientras continúan las investigaciones y el debate político, Minneapolis vuelve a colocarse en el centro de una discusión nacional sobre migración, uso de la fuerza y el papel del gobierno federal frente a la protesta social.

