El rinconcito de amor”, como se le conoce al Lago de Chapala, se está secando. En uno de los embarcaderos, detrás del letrero de Chapala, el agua prácticamente se fue. El terreno seco tiene confundidos a algunos patos. Unos 30 metros después, las embarcaciones apenas flotan.
Enclavado en la frontera entre Jalisco y Michoacán, sus aguas son el motor económico para siete municipios.
El lago más grande de México sufre por la falta de lluvias, pero también por la extracción adicional de sus aguas, necesarias para el consumo humano.
“El nivel del lago es el 41.5% de la capacidad del vaso lacustre, lo que se debe a la sequía, altas temperaturas que tenemos en la región y una parte es (por) un acueducto que tienen para que se le esté retirando agua para la zona metropolitana” .
Lorenzo Salazar, director de Protección Civil y bomberos de Chapala.