Tribunal británico desestima demanda del príncipe Harry y otros famosos contra grupo editorial

La Justicia del Reino Unido resolvió este martes a favor de Associated Newspapers Limited (ANL), empresa editora de los periódicos Daily Mail y Mail on Sunday, al concluir que no quedaron demostradas las acusaciones presentadas por el Prince Harry, Duke of Sussex y otros demandantes sobre la presunta obtención ilegal de información privada.

Además del príncipe Harry, la demanda fue promovida por el cantante Elton John, su esposo David Furnish, las actrices Elizabeth Hurley y Sadie Frost, Doreen Lawrence, madre del joven Stephen Lawrence, y el exdiputado Simon Hughes.

Los demandantes sostenían que entre 1993 y 2018 los periódicos obtuvieron información personal mediante prácticas ilícitas, entre ellas la supuesta interceptación de mensajes de voz, escuchas telefónicas, acceso a registros confidenciales y contratación de investigadores privados.

El juez Matthew Nicklin, del Tribunal Superior, determinó que las pruebas presentadas no acreditaban esas acusaciones y respaldó la postura de la empresa editorial, que durante el juicio negó haber recurrido a métodos ilegales para elaborar sus publicaciones.

Asimismo, el magistrado consideró que las reclamaciones fueron presentadas fuera del plazo legal establecido y que los demandantes no justificaron adecuadamente el retraso en la presentación de la demanda.

Tras conocerse la resolución, Associated Newspapers Limited afirmó en un comunicado que el fallo representa una victoria para sus periodistas y para la libertad de prensa.

Durante el proceso judicial, el príncipe Harry sostuvo que varios artículos publicados entre 2001 y 2013 contenían detalles de su vida privada que, según él, no pudieron provenir de personas cercanas a su entorno. También declaró que la constante atención mediática afectó su vida personal y familiar.

Por su parte, Elton John aseguró que información relacionada con el nacimiento de uno de sus hijos fue obtenida de forma indebida, mientras que Elizabeth Hurley denunció la presunta difusión de datos médicos privados durante su embarazo.

Uno de los momentos más relevantes del juicio ocurrió cuando Gavin Burrows, investigador privado citado como testigo por la parte demandante, rechazó una declaración atribuida a él en 2021, en la que supuestamente admitía el uso de prácticas ilegales para obtener información destinada a medios de comunicación, lo que debilitó parte de los argumentos presentados por los demandantes.

Con esta resolución, el Tribunal Superior pone fin al proceso en primera instancia, aunque las partes involucradas aún podrían valorar otras acciones legales conforme a la legislación británica.

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