Cuba aprueba reformas económicas para ampliar la participación privada en medio de desafíos financieros
Cuba aprobó un paquete de reformas económicas orientadas a modificar su modelo productivo y ampliar la participación del sector privado, en un contexto marcado por dificultades económicas internas y el impacto de las sanciones impuestas por Estados Unidos.
Las medidas fueron avaladas por unanimidad por la Asamblea Nacional y forman parte de un conjunto de más de 175 acciones presentadas por el gobierno cubano. Las reformas también recibieron el respaldo del Partido Comunista y del expresidente Raúl Castro, quien pidió acelerar su implementación al considerar que podrían contribuir al desarrollo económico del país.
El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que estos cambios buscan actualizar el modelo económico y social sin modificar el carácter socialista del sistema cubano.
“Lo que se debate aquí es cómo continuar el proceso de construcción socialista”, señaló el mandatario durante su intervención ante el Congreso.
Entre las principales modificaciones aprobadas destaca la apertura a una mayor participación privada en sectores estratégicos. Las nuevas disposiciones permitirán el desarrollo inmobiliario privado, la creación de empresas comerciales con participación accionaria y la incorporación de bancos privados al sistema financiero bajo supervisión estatal.
Además, las reformas contemplan la posibilidad de vender propiedades estatales a personas físicas y jurídicas, incluyendo ciudadanos cubanos residentes en el extranjero y extranjeros, lo que representa un cambio significativo frente al histórico control estatal sobre la propiedad y diversas actividades económicas.
El paquete también permitirá que empresas privadas contraten a más de 100 trabajadores y que emprendedores puedan operar más de un negocio, flexibilizando las restricciones que hasta ahora limitaban el crecimiento del sector privado.
El primer ministro cubano explicó que estas medidas reconocen al mercado como una herramienta útil para asignar recursos de manera más eficiente, aunque reiteró que el objetivo central sigue siendo mejorar las condiciones de vida de la población.
Las reformas incluyen además ajustes al sistema tributario, la apertura de un sistema bancario privado regulado y la creación de un mercado digital de divisas para facilitar operaciones financieras.
La aprobación de estas medidas ocurre en un momento de fuerte presión económica para la isla, marcada por problemas de abastecimiento, baja producción y una reducción en ingresos clave, particularmente en sectores como el turismo.
Aunque el gobierno cubano ha señalado que las sanciones estadounidenses han tenido un impacto considerable en la economía nacional, Díaz-Canel aseguró que estas reformas no están ligadas directamente a las recientes conversaciones entre Cuba y Estados Unidos.
Si bien la Asamblea Nacional ya dio luz verde al paquete, las autoridades aún no han detallado las fechas ni los mecanismos específicos para la implementación total de las reformas.
Con estas decisiones, Cuba avanza hacia una reconfiguración de su estructura económica, manteniendo al Estado como actor central, pero abriendo nuevas oportunidades para la inversión y la participación privada dentro del modelo socialista del país.

