Detectan nuevo caso humano de gusano barrenador y refuerzan vigilancia en la frontera México–Estados Unidos
Las autoridades sanitarias y agropecuarias mantienen una estrecha vigilancia tras confirmarse en Texas un segundo caso humano relacionado con el gusano barrenador del Nuevo Mundo, un parásito considerado una amenaza para la ganadería y la fauna silvestre.
Aunque las infecciones en personas son poco frecuentes, especialistas señalaron que este nuevo caso ha reavivado la atención sobre la importancia de mantener medidas de prevención y monitoreo en la región fronteriza.
El gusano barrenador del Nuevo Mundo es una plaga que afecta principalmente a animales de granja como bovinos, ovinos, caprinos y equinos. Su peligro radica en que las larvas se alimentan de tejido vivo, lo que puede provocar lesiones severas si no se detectan y atienden oportunamente.
De acuerdo con especialistas, los casos en humanos suelen estar relacionados con heridas expuestas o condiciones que facilitan la deposición de huevos por parte de la mosca. Sin embargo, recalcaron que el riesgo para la población en general sigue siendo bajo.
Las autoridades recuerdan que Estados Unidos logró erradicar esta plaga décadas atrás mediante programas de control biológico, considerados uno de los mayores éxitos en el combate de plagas agrícolas. No obstante, el riesgo de reintroducción permanece debido al movimiento de animales, la migración de fauna silvestre y los desplazamientos internacionales.
Además del impacto en la salud animal, el gusano barrenador representa una preocupación económica para el sector ganadero, ya que históricamente ha generado pérdidas importantes en regiones productoras.
Expertos destacaron que la detección temprana y la respuesta inmediata continúan siendo las herramientas más efectivas para evitar la propagación de este parásito y proteger tanto la producción pecuaria como la biodiversidad en América del Norte.

