Lluvias permiten a Nuevo Laredo dejar atrás la sequía tras varios meses de condiciones críticas
Las lluvias registradas durante abril y mayo permitieron que Nuevo Laredo abandonara oficialmente la condición de sequía que mantenía desde finales de 2025, de acuerdo con los reportes más recientes del Monitor de Sequía de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Aunque la ciudad aún permanece clasificada como “anormalmente seca”, ya no presenta los niveles de sequía moderada, severa y extrema que afectaron a la región durante los primeros meses del año.
Meses difíciles por falta de precipitaciones
Las condiciones más complicadas se registraron entre enero y marzo. Durante enero apenas se acumularon 5 milímetros de lluvia, mientras que febrero y marzo cerraron prácticamente sin precipitaciones, situación que provocó el agravamiento de la sequía.
El panorama comenzó a cambiar durante abril, cuando se registraron 104 milímetros de lluvia, mientras que mayo acumuló más de 146 milímetros, contribuyendo significativamente a la recuperación de la humedad en la región.
De acuerdo con estadísticas de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), mayo de 2026 se convirtió en el segundo mayo más lluvioso de los últimos 30 años en Nuevo Laredo.
Mejoran las condiciones en el campo
Las precipitaciones recientes han favorecido la recuperación de áreas rurales y de uso agropecuario, donde la vegetación comenzó a mostrar señales de recuperación tras varios meses de escasez de agua.
Productores y habitantes de comunidades rurales han observado una mejora en las condiciones del terreno, gracias al incremento de la humedad generado por las lluvias de primavera.
Las presas continúan en niveles bajos
A pesar de la mejoría registrada en la ciudad y sus alrededores, la situación de los principales embalses de la región sigue siendo motivo de atención.
La presa La Amistad, una de las fuentes estratégicas para el suministro de agua en la frontera, mantiene apenas alrededor del 19 por ciento de su capacidad de almacenamiento. Especialistas señalan que su recuperación depende principalmente de las lluvias que se registren en la zona de Ciudad Acuña, Coahuila.
Por su parte, la presa Falcón mostró una ligera recuperación al pasar de 12 a 17 por ciento de llenado, impulsada tanto por aportaciones derivadas de un trasvase desde La Amistad como por las precipitaciones registradas en la región.
Continúa el monitoreo
Aunque la salida de Nuevo Laredo del rango de sequía representa una noticia favorable, autoridades y organismos especializados mantienen el monitoreo de las condiciones climáticas y de almacenamiento de agua, ya que los niveles de las presas continúan siendo bajos en comparación con sus capacidades normales.
La evolución de la temporada de lluvias será determinante para fortalecer la recuperación hídrica en la región durante los próximos meses.

