Negociaciones del T-MEC abren debate sobre salarios y aranceles entre México y Estados Unidos

Las negociaciones rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) avanzan en medio de posturas firmes por parte del gobierno estadounidense, que busca discutir nuevas condiciones relacionadas con salarios, aranceles y reglas de origen para las empresas exportadoras instaladas en México.

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, señaló que uno de los temas planteados por Estados Unidos es que un porcentaje de los trabajadores mexicanos que laboran en empresas exportadoras perciban salarios cercanos a los 16 dólares por hora.

De acuerdo con el líder empresarial, esta propuesta forma parte de las conversaciones que actualmente sostienen autoridades y representantes del sector privado de ambos países, en un contexto donde la administración del presidente Donald Trump mantiene una postura estricta respecto a los aranceles.

“Estamos en el diálogo, eso significa posturas rudas”, expresó Medina Mora al referirse a las negociaciones.

El dirigente explicó que el actual T-MEC ya contempla disposiciones salariales para ciertos sectores, principalmente en la industria automotriz, donde algunas empresas instaladas en México ya pagan remuneraciones superiores a ese nivel debido a la especialización de sus trabajadores.

Sin embargo, añadió que el tema ahora gira en torno al porcentaje de empleados que deberán cumplir con ese esquema salarial dentro de las exportadoras mexicanas.

Además de los salarios, las mesas de negociación incluyen temas relacionados con competitividad industrial, reglas de origen, cadenas de suministro regionales y la permanencia de aranceles aplicados a sectores como el automotriz, acero y aluminio.

El presidente del CCE también indicó que México busca fortalecer mecanismos de defensa dentro del acuerdo comercial, incluyendo la posibilidad de presentar quejas laborales contra Estados Unidos bajo esquemas similares al mecanismo laboral de respuesta rápida utilizado actualmente por Washington.

Otro de los puntos discutidos es la intención de impulsar una mayor integración regional en Norteamérica mediante el uso de proveedores locales y el fortalecimiento de cadenas de producción dentro de México, Estados Unidos y Canadá.

Las negociaciones continuarán en las próximas semanas, mientras ambos gobiernos preparan nuevas rondas de diálogo rumbo a la revisión formal del T-MEC.

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