Nuevo enfoque comercial de EU hacia México apunta a fortalecer exportaciones estratégicas
Estados Unidos perfila una estrategia comercial enfocada en incrementar sus exportaciones hacia México rumbo a la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con el objetivo de reducir el déficit comercial que mantiene con su vecino del sur.
De acuerdo con información presentada por autoridades comerciales estadounidenses, el desequilibrio ronda los 200 mil millones de dólares, por lo que Washington busca equilibrar la balanza no mediante una reducción de compras a México, sino ampliando la venta de sectores considerados estratégicos como energía, tecnología, minerales y productos agropecuarios.
Entre los rubros con mayor crecimiento destaca el energético. En 2025, las exportaciones estadounidenses de petróleo y gas hacia México aumentaron 37 por ciento respecto al año anterior, consolidando al país como uno de los principales destinos de estos recursos. Actualmente, el gas natural proveniente de Estados Unidos cubre más del 70 por ciento de la demanda interna mexicana.
En el sector tecnológico también se observa un incremento importante. Las ventas de equipos electrónicos y de cómputo desde Estados Unidos hacia México alcanzaron 72 mil 345 millones de dólares en 2025, impulsadas por la expansión de infraestructura digital, semiconductores y tecnología vinculada al desarrollo de inteligencia artificial.
Otro sector en crecimiento es el de minerales estratégicos, donde Washington busca fortalecer cadenas de suministro y reducir su dependencia de mercados asiáticos, especialmente de China. México figura como socio clave dentro de esta estrategia regional.
En materia agropecuaria, México se mantiene como el principal mercado para productos agrícolas estadounidenses. Durante 2025, las exportaciones en este rubro sumaron más de 30 mil millones de dólares, incluyendo maíz, carne de cerdo, lácteos y soya.
Especialistas consideran que este nuevo enfoque comercial podría marcar parte de la agenda de negociación del T-MEC, elevando las exigencias para ambos países en sectores clave y reforzando la integración económica regional en áreas de alto valor agregado.

