Figura conocida de Nuevo Laredo mantiene una tradición marcada por la espera
En Nuevo Laredo, algunos personajes logran convertirse con el tiempo en parte del entorno cotidiano de la ciudad. Tal es el caso de Esteban Pérez, conocido popularmente como el “Soldado enamorado”, quien desde hace décadas mantiene una rutina que ha llamado la atención de habitantes y visitantes.
Se trata de un militar retirado de Estados Unidos, de 61 años, que reside en Laredo y que, según relatan ciudadanos, ha dedicado gran parte de su vida a esperar a una mujer a la que identifica como el amor de su vida.
Vestido con uniforme y portando un ramo de flores, suele permanecer en silencio en espacios públicos, adoptando posturas firmes y casi inmóviles mientras transcurre la actividad diaria a su alrededor. En los últimos años, uno de los puntos donde más se le ha visto es el Monumento a los Fundadores, aunque anteriormente también fue observado en lugares como el Monumento a la Madre o en las inmediaciones de Expomex.
De acuerdo con testimonios, su presencia no es constante, pero suele reaparecer en fechas que considera significativas, como el Día de San Valentín o su cumpleaños, el 28 de noviembre.
La figura del “Soldado enamorado” ha generado distintas reacciones entre la población. Mientras algunas personas lo consideran un símbolo de constancia y romanticismo, otras expresan preocupación por su situación personal y sugieren que podría requerir apoyo.
Más allá de las opiniones, su presencia se ha integrado al imaginario local, al punto de que para muchos su ausencia resulta más notoria que su aparición. Sin ofrecer declaraciones ni interactuar con quienes se acercan, Esteban Pérez continúa con una rutina que, con el paso del tiempo, se ha convertido en una de las historias más singulares de la ciudad.

