Baja nivel de la presa La Amistad y enciende alertas en la región de los Dos Laredos
La disminución en el nivel de almacenamiento de la Presa La Amistad, ubicada en la cuenca del Río Bravo, ha encendido alertas entre especialistas y autoridades de la región fronteriza, debido al riesgo de que se agrave la sequía si no se registran lluvias en las próximas semanas.
De acuerdo con Gustavo Pantoja, director del Centro Internacional de Estudios del Río Bravo, el embalse se encuentra actualmente alrededor del 20 por ciento de su capacidad de almacenamiento, un nivel considerado bajo para esta época del año.
Hace aproximadamente cuatro meses, la presa registraba un nivel cercano al 24 por ciento; sin embargo, tras un reciente trasvase y la falta de precipitaciones en la cuenca, el volumen disponible ha disminuido.
Riesgo para el abasto de agua en la frontera
El especialista explicó que, aunque en años recientes se han enfrentado escenarios más críticos —cuando el almacenamiento llegó a descender hasta cerca del 17 por ciento—, la tendencia actual podría acercarse nuevamente a esos niveles si no se presentan lluvias significativas en la parte alta de la cuenca.
Ante este panorama, ciudades fronterizas como Nuevo Laredo y Laredo, que dependen del agua proveniente de estas presas internacionales, mantienen seguimiento constante del comportamiento del almacenamiento.
Una disminución prolongada podría obligar a implementar medidas de distribución controlada del recurso, entre ellas el suministro por horarios o esquemas de tandeo, práctica utilizada en distintas regiones del país cuando el abasto se ve comprometido.
Llamado al uso responsable del agua
Ante el escenario de estiaje, especialistas han reiterado la importancia de fortalecer la cultura del cuidado del agua tanto en hogares como en el sector comercial. Entre las recomendaciones se encuentra evitar prácticas que generen desperdicio, como el uso de mangueras para lavar vehículos o regar banquetas.
La recuperación de los niveles en la presa dependerá en gran medida de las lluvias que se registren en la cuenca del Río Bravo durante las próximas semanas, por lo que el uso responsable del recurso será clave para enfrentar la temporada de sequía.

