Astrónomo aficionado detecta señales inusuales de satélites clasificados de SpaceX

Ottawa.– Un descubrimiento accidental de un astrónomo aficionado en Canadá ha generado debate en la comunidad científica y tecnológica sobre el uso del espectro radioeléctrico por parte de satélites clasificados de SpaceX.

Scott Tilley, un rastreador de satélites con años de experiencia, detectó señales provenientes del espacio en una banda de frecuencias reservada para comunicaciones desde la Tierra hacia los satélites, no en sentido inverso. El hallazgo involucra presuntamente a la constelación Starshield, un programa desarrollado por SpaceX para el Gobierno de Estados Unidos con fines de seguridad y defensa.

El hallazgo accidental

Tilley relató a la cadena NPR que el hallazgo se produjo por casualidad mientras realizaba ajustes técnicos en su equipo de rastreo en Columbia Británica.
“Estaba reiniciando algunas cosas y, de repente, me encontré mirando la antena equivocada, la banda equivocada”, explicó.

Lo que encontró fueron transmisiones dentro del rango de 2025 a 2110 MHz, una franja del espectro regulada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y reservada, según sus normas, para comunicaciones ascendentes (de la Tierra al espacio).

Tilley identificó señales de al menos 170 satélites vinculados a Starshield, de un total de 193 detectados en sus registros.

Preocupación técnica y regulatoria

Especialistas han señalado que, de confirmarse, el uso de esa banda para transmisiones descendentes podría violar las normas internacionales de telecomunicaciones o generar interferencias no previstas con otros sistemas satelitales.

Kevin Gifford, investigador de la Universidad de Colorado y experto en interferencias radioeléctricas, indicó que la práctica podría, en ciertos casos, hacer que un satélite vecino “ignore” órdenes legítimas enviadas desde la Tierra. No obstante, aclaró que hasta ahora no hay evidencia de daños o interrupciones reales.

El programa Starshield

Starshield es una red satelital basada en la tecnología de Starlink, pero adaptada para usos gubernamentales y militares, con mayores capacidades de seguridad y encriptación.
Según medios como Reuters y The Wall Street Journal, SpaceX ha lanzado 11 lotes de satélites Starshield desde 2024, en colaboración con la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO) de Estados Unidos, bajo un contrato valuado en 1,800 millones de dólares.

El sistema, descrito como una “constelación proliferada”, busca mejorar la velocidad y resiliencia de las comunicaciones mediante una red de cientos de satélites interconectados.

Sin sanciones ni pronunciamientos oficiales

Hasta el momento, no se han registrado sanciones ni protestas formales por parte de autoridades internacionales o agencias espaciales. La UIT no impone multas directas y ningún operador ha denunciado públicamente interferencias.

Tilley, sin embargo, decidió divulgar su hallazgo para promover transparencia en el uso del espectro. “Estos objetos operan en órbitas clasificadas y podrían afectar otros usos legítimos del espacio”, señaló.

Un debate más amplio

El caso plantea interrogantes sobre los límites de la regulación espacial y la creciente complejidad de las operaciones satelitales privadas en órbitas cada vez más saturadas.
Mientras expertos analizan si se trata de una infracción menor o de un vacío regulatorio más profundo, la situación refuerza una preocupación compartida: el espacio se está volviendo difícil de controlar, incluso para quienes lo supervisan.

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