OMS advierte que el acceso universal a agua potable se aleja cada vez más
Ginebra, 25 de agosto de 2025
Más de 2 mil millones de personas en el mundo continúan sin acceso seguro a agua potable, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe presentado junto con Unicef este martes en Ginebra. El documento señala que, aunque ha habido avances en la última década, la meta de lograr cobertura universal para 2030 resulta “cada vez más inalcanzable”.
De acuerdo con el reporte, en 2024 una de cada cuatro personas careció de un suministro gestionado de forma segura, dependiendo aún de ríos, estanques o canales para cubrir sus necesidades básicas. Actualmente, solo el 74% de la población mundial cuenta con agua potable en el hogar, libre de contaminación química o fecal.
La situación es especialmente crítica en 28 países, la mayoría en África, donde uno de cada cuatro habitantes no dispone de agua potable. Aun así, desde 2015 cerca de 961 millones de personas han logrado acceso a este servicio, lo que muestra avances, aunque insuficientes.
En cuanto al saneamiento, 1,200 millones de personas mejoraron su acceso desde 2015, alcanzando una cobertura global del 58%. La práctica de la defecación al aire libre descendió de 429 a 354 millones de personas. En higiene, 1,600 millones lograron un lugar para lavarse las manos con agua y jabón, elevando la cobertura mundial al 80%.
“El agua, el saneamiento y la higiene no son privilegios, son derechos humanos fundamentales”, destacó Rüdiger Krech, responsable de Medio Ambiente en la OMS. Cecilia Scharp, de Unicef, subrayó que la falta de agua potable impacta de manera particular en la niñez, afectando su salud, educación y futuro.
La ONU instó a los gobiernos a redoblar esfuerzos para garantizar el acceso universal, especialmente en comunidades marginadas y vulnerables.
El caso de México
En el contexto nacional, un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) alertó en 2023 sobre los efectos de la escasez de agua en México, con mayor impacto en las regiones centro y norte del país, donde las sequías son cada vez más frecuentes.
Según el Banco Mundial, la disponibilidad de agua per cápita disminuyó de 10 mil m³ en 1960 a 4 mil en 2012, y se estima que para 2030 podría bajar a menos de 3 mil m³ por habitante al año.
El IMCO identificó como principales consumidores al sector agropecuario (76% del agua concesionada), el abastecimiento público (15%), la industria autoabastecida (5%) y las termoeléctricas (4%). El organismo recomendó modernizar la infraestructura hidráulica, actualizar el marco legal y atender desafíos como la urbanización, la variabilidad de lluvias y la sequía.

