EE.UU. reconoce fallas constantes en su sistema de control aéreo y solicita fondos urgentes para su modernización
El Secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, advirtió este jueves sobre el deterioro del sistema nacional de control de tráfico aéreo, al señalar que se registran “cientos de fallas semanales” en su infraestructura, la mayoría relacionadas con sistemas tecnológicos obsoletos y escasez de personal especializado.
Durante su comparecencia ante el Comité de Apropiaciones del Senado, Duffy solicitó una inversión urgente de 3.500 millones de dólares para evitar que la situación afecte de forma más severa la seguridad y eficiencia del transporte aéreo. “No es cuestión de si habrá un colapso, sino de cuándo”, afirmó.
Factores críticos señalados
El secretario detalló tres áreas prioritarias donde se concentran los problemas:
- Tecnología desactualizada, que en muchos casos proviene de la década de 1990.
- Falta de personal, con un déficit estimado del 15 % en controladores aéreos.
- Fallas técnicas frecuentes, incluyendo errores en radares y cortes en los sistemas de comunicación.
Newark, un caso representativo
Uno de los ejemplos más preocupantes es el aeropuerto de Newark (Nueva Jersey), que en las últimas tres semanas ha reportado una docena de incidentes técnicos. El 7 de mayo, un fallo en el sistema de aproximación obligó a cancelar 147 vuelos. Además, Newark figura como el tercer aeropuerto con más quejas por retrasos en lo que va de 2024.
Medidas propuestas por el gobierno
Para enfrentar este panorama, la administración ha presentado un plan de emergencia que incluye:
- Modernización acelerada de los sistemas de control aéreo en un plazo de 18 meses.
- Bonos especiales para atraer y retener controladores capacitados.
- Fondo de contingencia de 1.200 millones de dólares para reparaciones inmediatas.
Advertencias desde la industria
Expertos en aviación y exfuncionarios del sector han respaldado la urgencia del llamado. La capitana y excontroladora aérea Laura Méndez señaló que, sin una inversión inmediata, el país podría enfrentar un verano complicado, con retrasos generalizados y cancelaciones masivas.
Mientras el Congreso analiza las solicitudes presupuestarias, la situación mantiene en alerta a operadores aéreos, trabajadores del sector y millones de pasajeros que dependen diariamente de la aviación comercial.
Las autoridades hacen un llamado a abordar el problema de forma estructural, evitando decisiones reactivas que puedan comprometer la seguridad y la continuidad del servicio en el mediano plazo.

