Rechazo Internacional a la Propuesta de Donald Trump para Gaza
La comunidad internacional ha expresado un rechazo casi unánime ante la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de “tomar el control” de la Franja de Gaza y transformarla en lo que ha denominado la “Riviera de Oriente Medio”. La propuesta, que incluye la reubicación de los palestinos de Gaza a otros estados, ha generado una condena generalizada por parte de gobiernos, organizaciones y actores internacionales clave.
El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, recordó que cualquier intento de deportación o traslado forzoso de personas desde un territorio ocupado está estrictamente prohibido por el derecho internacional. “La autodeterminación es un principio fundamental que debe ser protegido por todos los Estados”, subrayó Türk, citando además la reciente posición de la Corte Internacional de Justicia sobre el tema.
Desde Palestina, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, ha rechazado de manera tajante la propuesta, afirmando que Gaza es una “parte integral” del Estado palestino. Por su parte, el movimiento Hamás, que gobierna Gaza, calificó la propuesta de “racista” y advirtió que los gazatíes “seguirán apegados a su tierra”, rechazando cualquier plan de desplazamiento.
La Liga Árabe también se ha sumado al rechazo, señalando que el desplazamiento forzoso de los palestinos sería una fuente de inestabilidad para la región y reiterando su apoyo a la creación de un Estado palestino independiente que incluya Gaza y Cisjordania sin separación.
Numerosos países han manifestado su desacuerdo con la propuesta. El ministro de Exteriores egipcio, Badr Abdelaty, subrayó la importancia de reconstruir Gaza sin que los palestinos sean desplazados. Igualmente, los gobiernos de China, Rusia, Brasil, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y España han expresado su oposición a la reubicación forzosa de la población gazatí, defendiendo la solución de dos Estados como la única vía viable para la resolución del conflicto palestino-israelí.
El director ejecutivo de Amnistía Internacional (AI) en Estados Unidos, Paul O’Brien, fue tajante al afirmar que la expulsión de los palestinos de Gaza equivaldría a “destruirlos como pueblo” y recordó que la destrucción de la Franja ha sido el resultado de la agresión israelí, respaldada en parte por armas estadounidenses.
Esta controversia refleja la continua tensión en el conflicto palestino-israelí, mientras la comunidad internacional se debate entre la búsqueda de una solución negociada y las propuestas unilaterales que buscan reconfigurar la situación territorial de Gaza sin el consentimiento de su población.



