Biden retira a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo: un paso hacia la flexibilización de la política de EE. UU.
El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ha decidido retirar a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, en un movimiento que forma parte de una serie de medidas para suavizar la política estadounidense hacia la isla. Esta decisión se da en la última semana del gobierno de Biden y se espera que tenga implicaciones tanto para la relación bilateral como para la situación interna de Cuba.
El anuncio, realizado el 14 de enero de 2025 por altos funcionarios de la administración, señala un cambio significativo en la postura de EE. UU. respecto a Cuba. Además de la eliminación de la designación de terrorismo, la medida también eliminará restricciones sobre ciertas transacciones financieras con entidades cubanas, lo que podría facilitar ciertos intercambios comerciales entre ambos países.
La decisión se toma en el marco de una negociación entre los gobiernos de EE. UU. y Cuba, facilitada en parte por la intervención de la Iglesia Católica, que busca la liberación de un número significativo de prisioneros políticos arrestados durante las protestas que estallaron en Cuba en julio de 2021. Se espera que algunos de estos prisioneros sean liberados antes de la salida de Biden de la Casa Blanca, el próximo 20 de enero.
Por otro lado, la medida ha generado incertidumbre sobre su futuro, ya que se prevé que el presidente electo Donald Trump pueda revertirla. Trump, un firme crítico del gobierno cubano, podría revisar esta decisión, especialmente si, como se espera, asume nuevamente el poder en su próximo mandato.
La economía cubana ha atravesado graves dificultades en los últimos años, exacerbadas por el impacto de la pandemia de COVID-19 y por las estrictas sanciones impuestas durante la presidencia de Trump. Las tensiones sociales alcanzaron un punto crítico en 2021 con las masivas protestas contra el gobierno, que fueron seguidas de una violenta represión, un hecho que fue ampliamente criticado por organismos internacionales por las violaciones de los derechos humanos.
Además del alivio a las restricciones económicas, Biden también procederá a suspender una parte de la Ley Helms-Burton, que impedía que los ciudadanos demandaran en tribunales de EE. UU. por propiedades cubanas que fueron expropiadas tras la Revolución Cubana. También se eliminará un memorando que restringía las transacciones financieras con ciertas entidades cubanas, facilitando así ciertos intercambios económicos entre ambos países.
Aunque varios gobiernos, como los de México, Brasil, y la Unión Europea, han instado a EE. UU. a retirar a Cuba de esta lista, la medida no elimina el embargo económico que mantiene EE. UU. sobre la isla desde hace más de seis décadas, iniciado tras la Revolución Cubana liderada por Fidel Castro.
El futuro de estas medidas dependerá de la administración que suceda a Biden y de las decisiones que tome el próximo gobierno de EE. UU. respecto a su política hacia Cuba.

