Tribunal de apelaciones ordena suspender construcción del salón de baile impulsado por Trump en la Casa Blanca
Washington, D.C.- Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos ordenó la suspensión de las obras del salón de baile promovido por el presidente Donald Trump en la Casa Blanca, al considerar que un proyecto de esa magnitud requiere la autorización previa del Congreso.
La resolución fue emitida por el Tribunal de Apelaciones para el Circuito del Distrito de Columbia, que inicialmente había permitido que los trabajos continuaran mientras analizaba el caso, pero finalmente concluyó que la remodelación no puede avanzar sin el consentimiento del Poder Legislativo.
La decisión fue aprobada por dos votos contra uno y dio la razón a organizaciones dedicadas a la protección del patrimonio histórico, las cuales promovieron una demanda para detener la construcción.
Tribunal señala que el Congreso debe autorizar el proyecto
El salón de baile, proyectado con una superficie de 8 mil 400 metros cuadrados, comenzó a edificarse en el área donde anteriormente se ubicaba el histórico Ala Este de la Casa Blanca, demolida por instrucciones de Trump.
En su resolución, el tribunal señaló que la conveniencia o no del proyecto corresponde ser evaluada por el Congreso y no únicamente por el Poder Ejecutivo.
Los magistrados precisaron que el fallo no determina si el salón de baile puede construirse en el futuro, sino que establece que las obras no pueden continuar mientras no exista la autorización legislativa correspondiente.
Asimismo, la corte suspendió la aplicación de la resolución durante dos semanas para permitir que la administración estadounidense presente una apelación ante la Corte Suprema.
Trump anuncia que recurrirá la decisión
Tras conocerse el fallo, el presidente Donald Trump manifestó su desacuerdo y anunció que buscará revertir la resolución mediante un recurso judicial.
Trump ha sostenido en diversas ocasiones que la Casa Blanca carece de un espacio adecuado para realizar eventos oficiales de gran capacidad, como cenas de Estado, argumento con el que justificó el proyecto.
Aunque el mandatario ha señalado que la construcción sería financiada con recursos privados, reportes difundidos en meses recientes indicaron que parte del presupuesto público también habría sido destinado a la obra.
El proyecto forma parte de una serie de iniciativas de infraestructura promovidas por Trump que han enfrentado recursos legales, aunque este caso podría convertirse en el primero relacionado con esas obras en ser analizado por la Corte Suprema de Estados Unidos.

