Cuba flexibiliza reglas para inversión extranjera y autoriza nuevas actividades privadas en turismo

La Habana.- El Gobierno de Cuba publicó el Decreto-Ley 128, que introduce modificaciones al marco de inversión extranjera y permite a empresas internacionales contratar directamente a trabajadores, operar cuentas bancarias en el exterior y participar en nuevas actividades relacionadas con el turismo.

La disposición fue publicada en la Gaceta Oficial y forma parte del conjunto de 176 transformaciones económicas y sociales aprobadas por las autoridades cubanas en junio.

Cambios para empresas extranjeras

Uno de los principales cambios establece que las empresas mixtas y aquellas con capital totalmente extranjero podrán contratar directamente a trabajadores cubanos, sin recurrir obligatoriamente a las agencias empleadoras estatales.

La normativa también permite que estas compañías otorguen bonificaciones o gratificaciones en moneda extranjera a sus empleados, de acuerdo con las condiciones establecidas para cada actividad.

Otro cambio se refiere al manejo de recursos financieros. Las empresas podrán abrir y operar cuentas bancarias en el extranjero sin autorización previa del Banco Central de Cuba. Deberán notificar la apertura de la cuenta dentro de un plazo de siete días y mantener mecanismos de auditoría sobre las operaciones realizadas.

También se contempla una simplificación de los procedimientos para las operaciones de importación y exportación, mediante herramientas digitales.

El viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior, Óscar Pérez-Oliva, señaló que las nuevas disposiciones podrían generar efectos en la economía a corto plazo, aunque indicó que su impacto dependerá también de factores externos que afectan las actividades productivas y comerciales de la isla.

Nuevas opciones para el sector turístico

El Decreto-Ley 128 incorpora además cambios para el sector turístico, entre ellos la autorización para establecer agencias de viajes privadas, que podrán operar bajo distintas modalidades y tamaños empresariales.

Las nuevas reglas también buscan fomentar proyectos relacionados con el ecoturismo en zonas consideradas prioritarias por sus características naturales o patrimoniales.

Para este tipo de inversiones se contempla un impuesto reducido de 25% sobre las utilidades, además de la eliminación de aranceles aduaneros para la importación de determinados equipos destinados a los proyectos.

Cuando las ganancias sean reinvertidas en la propia actividad turística, no se aplicará impuesto sobre esas utilidades, de acuerdo con las medidas anunciadas.

Más cambios en el marco económico

Las disposiciones se suman a otras modificaciones aprobadas recientemente por el Gobierno cubano.

El Decreto-Ley 133, que entró en vigor este miércoles, permite la creación de empresas privadas con más de 100 trabajadores y contempla la participación de ciudadanos cubanos residentes en el extranjero en actividades empresariales dentro de la isla.

Asimismo, el Decreto-Ley 130 actualiza disposiciones relacionadas con derechos sobre tierras y propiedad, mientras que previamente se autorizó el establecimiento de cadenas comerciales.

Las autoridades cubanas han señalado que el conjunto de reformas busca ampliar la participación privada, descentralizar determinadas actividades económicas y facilitar la inversión extranjera.

La aplicación de estas medidas ocurre mientras Cuba enfrenta una prolongada situación económica marcada por dificultades en el suministro de energía, combustibles, bienes y servicios, además de las restricciones comerciales y financieras derivadas de las sanciones de Estados Unidos.

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