Greenpeace y comunidades Mayo-Yoreme piden cancelar proyecto de planta de amoníaco en Topolobampo
Ciudad de México.- Greenpeace México y representantes de comunidades Mayo-Yoreme llevaron este lunes al Zócalo de la Ciudad de México su rechazo al proyecto de una planta de amoníaco de Grupo Proman y Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo, Sinaloa, y solicitaron al Gobierno Federal reconsiderar su construcción.
Como parte de la protesta, integrantes de Greenpeace escalaron el asta bandera de la Plaza de la Constitución para colocar una manta con el mensaje “Presidenta: ¡Proteja Topolobampo!”. Otros participantes desplegaron mensajes en defensa de la Bahía de Ohuira y de las comunidades de la región.
La movilización ocurrió después de que el 6 de septiembre se cumplieran 100 días del plantón que mantiene la comunidad frente a las instalaciones relacionadas con el proyecto.
De acuerdo con Greenpeace, el Gobierno Federal anunció la conformación de tres grupos técnicos que evaluarán las condiciones del proyecto entre el 7 y el 11 de septiembre. El Colectivo ¡Aquí No! ha señalado que su participación en estas mesas de análisis no significa que acepte la construcción de la planta.
Comunidades mantienen rechazo al proyecto
La directora ejecutiva de Greenpeace México, Aleira Lara Galicia, explicó que la organización acudió al Zócalo junto con integrantes del Colectivo ¡Aquí No! para solicitar que las autoridades federales atiendan las preocupaciones planteadas por las comunidades.
Los representantes comunitarios sostienen que la instalación podría generar impactos ambientales y afectar actividades económicas y formas de vida relacionadas con la Bahía de Ohuira.
Felipe Montaño Valenzuela, gobernador tradicional de la comunidad Mayo-Yoreme de Ohuira y vocero del colectivo, señaló que la resistencia contra el proyecto se mantiene desde 2013 y pidió que se analice su cancelación o, en su caso, una posible reubicación.
Según los datos expuestos por el representante comunitario, la planta tendría una capacidad de producción de 2 mil 200 toneladas de amoníaco al día y una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 75 mil toneladas.
Cuestionan uso y descarga de agua
Otro de los puntos señalados por las organizaciones está relacionado con el consumo de agua que requeriría el proyecto.
Montaño afirmó que la planta utilizaría alrededor de 2 mil metros cúbicos de agua por hora y cuestionó las características de la descarga hacia la bahía. Estos aspectos forman parte de los temas que las organizaciones han planteado en las mesas de trabajo con autoridades federales y que serán revisados dentro del proceso técnico.
El colectivo considera que las modificaciones propuestas por la empresa para atender algunas de estas preocupaciones no serían suficientes para garantizar la viabilidad del proyecto.
Greenpeace advierte sobre riesgos de una eventual fuga
Greenpeace también ha cuestionado las condiciones de seguridad relacionadas con el manejo y transporte del amoníaco.
La organización sostiene que, de acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental y el Estudio de Riesgo relacionados con el proyecto, una eventual fuga podría tener efectos en un amplio radio alrededor de las instalaciones.
Greenpeace ha señalado como referencia un escenario de fuga de cinco minutos que, según su interpretación de los estudios, podría representar un riesgo en un radio de aproximadamente 15 kilómetros, mientras que un escenario de mayor duración ampliaría considerablemente el área potencialmente afectada.
Las organizaciones también han expresado preocupación por el tramo de aproximadamente tres kilómetros de amoniaducto previsto para transportar el producto desde la planta hasta el muelle.
Estos escenarios corresponden a evaluaciones y señalamientos incorporados por las organizaciones a su oposición al proyecto; las autoridades deberán determinar, mediante los estudios y revisiones correspondientes, las condiciones de seguridad y los riesgos asociados.
Proyecto se encuentra bajo revisión
Greenpeace y el Colectivo ¡Aquí No! han cuestionado diversas disposiciones de los documentos ambientales y de riesgo presentados para el proyecto. Asimismo, señalaron que la empresa se comprometió a realizar modificaciones técnicas, operativas y de mitigación social.
La organización ambiental considera necesario que las autoridades supervisen cualquier modificación a la Manifestación de Impacto Ambiental y al Estudio de Riesgo, así como el cumplimiento de los procedimientos establecidos en la legislación ambiental.
Greenpeace también sostiene que el área donde se desarrollaría el proyecto tiene relevancia ambiental y social, además de representar un espacio de importancia cultural para las comunidades Mayo-Yoreme.
La empresa y las autoridades federales deberán determinar, dentro de los procedimientos correspondientes, la viabilidad ambiental, técnica y de seguridad del proyecto.
Mantienen plantón en Topolobampo
La protesta en la Ciudad de México se suma a las movilizaciones realizadas recientemente en Topolobampo, donde habitantes de comunidades costeras, ejidos y campos pesqueros han expresado su rechazo a la planta.
El Colectivo ¡Aquí No! informó que continuará con el plantón instalado frente a las instalaciones de GPO mientras se desarrolla el proceso de análisis anunciado por el Gobierno Federal.
La revisión técnica prevista para esta semana será uno de los siguientes pasos para evaluar las condiciones del proyecto y las modificaciones planteadas por la empresa, mientras las comunidades mantienen su solicitud de cancelación o reubicación.

